Hoy he estado releyendo algunos post que he escrito desde que empezó la aventura de crear este blog, ojeando por aquí y por allá he llegado al primer post, en él explicaba un poco el porque del título de mi blog. Pero me he dado cuenta que no conté algo fundamental, aquello que en realidad me hizo poner ese título y no otro al blog, y como es justo después de tanto tiempo hacer un guiño al autor de ese título os voy a contar lo que pasó:

Un día navegando por internet, de esos días que no buscas nada en concreto si no que vas saltando de una página a otra sin una direción concreta, encontré en un blog una historia que contaba el autor sobre algo que le había sucedido hacía unos días. El autor de ese blog entró en un videoclub, cuando estaba haciendo cola para pagar sus películas escuchó la conversación de las personas que tenía delante. Eran un hombre, un niño y el dependiente del videoclub, mientras el hombre hablaba con el dependiente y abonaba las películas, el niño miraba muy serio una modeda que él mismo hacia girar encima del mostrador, estuvo así un rato y de pronto le dijo a su padre: "Papá creo que de tanto mirar esta moneda me estoy volviendo metálico".

Cuanta sabiduría en un niño de tan pocos años, se que algunos no le veréis sentido, que pensaréis que el niño solo dijo eso de manera casual, que no tenía mayor transfondo, pero yo creo que no es así, porque a mi esa frase en aquel momento me aclaró muchas cosas, porque en ese momento descubrí que debemos ser valientes, y luchar, y sentir, y amar... para evitar volvernos metálicos.