Siguiendo la iniciativa de Morfeo aquí os dejo este pequeño relato, animaros y participar

38 grados acarician su cuerpo denudo tendido en la cama, el aire en la habitación es denso, pero aún más denso es el deseo que me corre por las venas, necesito acariciarla pero estoy paralizada, inmóvil, me tiembla cada centímetro del cuerpo. No puedo dejar de mirarla, es la criatura más hermosa que hay sobre la faz de la tierra. Lentamente me acerco a ella, acaricio su costado y tiembla ligeramente. Necesito sentir cada poro de su piel, con mis dedos dibujo lentamente cada rincón, con ansia me pierdo en su cuerpo hasta que mis gemidos, desvelan todos mis secretos

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