
Como las tardes de lluvia tras los cristales, sin más cobijo que el silencio como almohada, sin más compañía que tu ausencia en mi cama, anhelando todo aquello con lo que alguna vez he soñado y aún con el paso del tiempo visita mis noches. Porque el tiempo es una avalancha de espuma, imparable, implacable, huidizo… pero al fin y al cabo sólo espuma, demasiado débil para arrastrar todo a su paso y barrer el alma.
Hoy daría lo que fuera por tu calor en mi espalda, por tu respiración en mi nuca, por la calidez de tus labios suaves, por el cobijo que me brinda tu piel, hoy daría todo lo que tengo, lo poco o mucho que poseo, lo que puedo llegar a ser o simplemente lo que soy... por no sentirme sola nunca más

Un pizquito
19 ene 2007 | 01:14 AM
Todo lo que eres, todo lo que tienes, todos tus valores son infinitos y la soledad no los merece, ni siquiera yo los merezco, pero tengo la suerte de conocerte. No tengas miedo a la soledad, aunque a veces nos coma por dentro es algo que todos sentimos alguna vez, pero en tu caso no es permanente, eres tan maravillosa que eso no pasaría jamás en la vida, y yo te doy mi vida para que nunca suceda. Tu abrazo y mi abrazo pronto dormirán juntos. Te quiero mucho mi niña.