Hoy sin saber muy bien porque recordé algo, cuando era pequeña y veraneabamos en Torrevieja, mi primo y yo encontramos algo sorprendente. Por la calle del mercadillo, al final,se ponía un chico que se hacia llamar "abrazafarolas" o como decía él, el poeta prostituta. Por unas monedas recitaba un poema, sólo recuerdo uno, el que más nos gustaba a mi primo y a mi.
El "abrazafarolas" era un chico vestido de negro, se tapaba con una capa, permanecía inmóvil, en silencio, mi primo se acercaba, echaba las monedas en el saquito en frente de él y le susurraba al oído: ...la de los huevos. El poeta se quitaba la capa del rostro y empezaba la función:
Ummm Petición (decía el poeta)
Un huevo, dos huevos, tres huevos.
La vida es un huevo,
me pica la vida,
me pican los huevos.
Como me gusta Clarita tu carita de huevo,
si tu no me quieres y yo no te quiero...
me importa un huevo.
Un huevo, dos huevos, tres huevos.
La vida es un huevo,
me pica la vida,
me pican los huevos.

Kalima
15 ago 2006 | 05:35 PM
Qué sabio ese poeta!!! Nunca he visto nada igual la verdad. Qué gran poesía, la vida es huevo, me pica la vida, me pican los huevos. Jajajaja, nada más que añadir a esto...