Por un momento me ha invadido una extraña nostalgia de aquello que tuve a menudo en mi vida y de repente siento tan lejano, solo un recuerdo pasajero de los días en los que fuí feliz amando. Lo siento tan inalcanzable ahora como aquel perfume que percibes al caminar por la calle llena de gente, sabes que es alguien quien desprende ese aroma, que pasó cerca de ti pero que ya nunca encontrarás entre la marea de gente.
Me siento muy extraña, siempre valoré el amor como una de las cosas más importantes en mi vida y ahora ya lo siento ajeno, como si los problemas, el dolor y las malas pasadas del destino hubieran mermado mi capacidad de amar. He enterrado ese sentimiento en lo más profundo, pero a veces no puedo evitar que quiera asomar, siento mi cuerpo como un volcán que amenaza con entrar en erupción. ¿No podemos acallar la necesidad de amar y de sentirnos amados? ¿Por que hay un hueco en el alma que solo lo llena el amor?
Supongo que es demasiado difícil contestar a estas preguntas ya que ese sentimiento radica en la incosciencia de sólo sentirnos libres cuando compartimos esa libertad con alguien que es capaz de, con cadenas, hacernos sentir más libres que nunca, eso es lo maravilloso del amor, incomparable a nada y presente en todo.

Ahora, despacito, me pondré mi coraza, cerraré las puertas, sellaré cada hueco por el que pueda escapar el amor, hasta que el volcán entre en erupción, espero que en ese momento no se escape ese sentimiento si no que se quede a vivir conmigo para siempre.